Cuando hablamos de nuestros empapelados, hay una característica que suele pasar desapercibida hasta que un arquitecto, un estudio o un hotel la pregunta: el tratamiento ignífugo. Y con razón. En proyectos comerciales, hoteleros y de espacios públicos, la clasificación de reacción al fuego de los revestimientos no es un detalle: es un requisito. En esta nota te contamos qué significa que nuestro papel sea ignífugo, y sobre todo, cómo se leen esas siglas que aparecen en la ficha técnica: Clase B-s1,d0 y Clase A.
¿Qué es un tratamiento ignífugo?
Ignífugo no significa que el material sea incombustible o “a prueba de fuego”. Significa que fue tratado para retardar la propagación de la llama: ante el contacto con el fuego, el material no lo alimenta ni lo propaga con facilidad, se autoextingue más rápido y genera menos humo. En un incendio, esos minutos y ese humo de menos son los que permiten evacuar un espacio de forma segura.
Nuestro papel importado ultra mate , libre de PVC y fabricado con tintas ecológicas— incorpora este tratamiento de fábrica. No es un recubrimiento que se aplica después y se degrada con el tiempo: forma parte del material.
La línea que vas a encontrar en nuestra ficha técnica
En la ficha de cada uno de nuestros papeles aparece esta especificación:
Tratamiento ignífugo (retardante de fuego) — Clase B-s1,d0 (norma europea EN 13501-1) / Clase A (norma EE.UU. ASTM E84)
A primera vista parece un código para iniciados, pero en realidad dice algo muy concreto y muy simple: nuestro papel fue ensayado en laboratorio bajo las dos normas de seguridad contra incendios más exigentes del mundo —la europea y la estadounidense— y obtuvo la mejor clasificación posible en ambas para un revestimiento de este tipo.
EN 13501-1 es el nombre de la norma europea que establece cómo se clasifican los materiales de construcción según su reacción al fuego. ASTM E84 es su equivalente estadounidense: el método de ensayo con el que se mide cuánto se propaga una llama sobre la superficie de un material y cuánto humo genera.
Traducido a lenguaje cotidiano, la línea completa dice: este papel casi no alimenta el fuego, genera muy poco humo y no gotea partículas encendidas al arder. Ahora veamos qué significa cada sigla en detalle.
Las certificaciones: dos sistemas, una misma exigencia
Los ensayos de reacción al fuego se realizan en laboratorios acreditados bajo dos grandes sistemas normativos internacionales: el europeo y el estadounidense.
Norma europea: EN 13501-1 — Clase B-s1,d0
La norma europea EN 13501-1 clasifica los materiales de construcción según su reacción al fuego usando las llamadas Euroclases, que van de la A1 (materiales incombustibles, como el vidrio o la piedra) a la F (sin comportamiento determinado). La clasificación se compone de tres partes, y cada sigla dice algo distinto:
B — Clase de reacción al fuego. Es la clasificación más alta que puede alcanzar un material combustible: su contribución al fuego es muy limitada y no genera flashover (la propagación generalizada del incendio) en los ensayos. Solo la superan la A1 y la A2, reservadas para materiales minerales que directamente no arden.
s1 — Opacidad del humo (smoke). La escala va de s1 a s3. El s1 es el mejor valor: producción de humo baja y de opacidad muy limitada. Es un dato clave porque en los incendios reales, la principal causa de víctimas no son las llamas sino el humo.
d0 — Goteo de partículas inflamadas (droplets). La escala va de d0 a d2. El d0 significa que el material no desprende gotas ni partículas encendidas al arder, es decir, no propaga el fuego hacia abajo ni enciende otros materiales cercanos.
En resumen: B-s1,d0 es la mejor clasificación posible para un revestimiento decorativo de origen orgánico. Combina mínima contribución al fuego, mínima emisión de humo y cero goteo inflamado.
Norma estadounidense: ASTM E84 — Clase A
El sistema norteamericano utiliza el ensayo ASTM E84 (también conocido como “Steiner Tunnel Test”), donde el material se expone a una llama controlada durante 10 minutos dentro de un túnel de ensayo. Se miden dos cosas: cuánto avanza la llama sobre la superficie (Flame Spread Index) y cuánto humo se genera (Smoke Developed Index).
La Clase A (también llamada Clase 1) es la categoría más exigente: requiere un índice de propagación de llama de entre 0 y 25, y un índice de humo no mayor a 450. Es la clasificación que exigen los códigos de edificación norteamericanos para corredores de evacuación, hoteles, hospitales y espacios de reunión pública.
¿Por qué importa en un proyecto?
Para una vivienda, el tratamiento ignífugo es tranquilidad. Para un proyecto comercial u hotelero, es habilitación. Los pliegos de arquitectura, las compañías de seguros y los organismos de control suelen exigir documentación de reacción al fuego de todos los revestimientos interiores. Contar con un material clasificado bajo ambas normas internacionales simplifica esa etapa: el papel ya llega especificado, sin necesidad de aplicar tratamientos posteriores en obra que alteren su terminación o su textura.
Y hay un punto que nos importa especialmente desde el diseño: este nivel de seguridad se logra sin recurrir al PVC. Muchos revestimientos vinílicos alcanzan buenas clasificaciones de fuego, pero al arder liberan gases tóxicos. Nuestro papel logra su clasificación B-s1,d0 / Clase A siendo libre de PVC seguridad y salud ambiental en el mismo material.
En síntesis
La próxima vez que veas en nuestra ficha técnica “Tratamiento ignífugo Clase B-s1,d0 (norma europea) / Clase A (norma EE.UU.)”, ya sabés cómo leerla: un material que casi no contribuye al fuego, que genera muy poco humo y que no gotea partículas encendidas, certificado bajo los dos sistemas normativos más exigentes del mundo.
ALCHEMYST BA — Murales y empapelados de autor. Buenos Aires.
